miércoles, 25 de marzo de 2009

Mensaje en una botella para Jonah Lomu desde Vigo

En sus dos decenios de existencia, la directiva del Vigo Rugbi ha tenido que emplear el ingenio en busca de patrocinadores que permitan la supervivencia del club. En el actual contexto de crisis, y tras haber perdido en el último año el mecenazgo de Valery Karpin, los jugadores más jóvenes del equipo -infantiles y cadetes- han puesto en marcha una singular campaña para llamar la atención sobre su situación. Para ello han escrito una carta al ex jugador de los All Black, Jonah Lomu.

Lo curioso es que esta misiva no pide nada, excepto el acuse de recibo. En el método empleado para enviar la carta reside el gancho. Un mensaje en una botella que irá de mano en mano portada por gente del rugbi de todo el mundo. El objetivo es que llegue a través de la teoría de los seis grados, que sostiene que estamos conectados a cualquier persona del planeta a través de seis contactos interpersonales.

La botella salió ya de Vigo camino de Dublín en manos de un irlandés que juega en el equipo de veteranos, Joe Scully. Esta es su primera parada antes de continuar el viaje hacia Oakland (Nueva Zelanda), localidad natal y de residencia del hombre considerado como la primera superestrella de este deporte.

Con un blog colgado por el club vigués en su web, todos aquellos internautas que lo deseen podrán seguir los pasos de la botella. Ramón Babé, presidente del Vigo Rugbi, explica que el espíritu solidario de este deporte es el que los «animó a meter la carta de los niños en una botella y convertirla en un SOS global». Con ello tratan de recuperar la idea original de las redes sociales.

Lomu, retirado desde hace años por una enfermedad congénita, dedica ahora buena parte de su tiempo a trabajar con las categorías inferiores, de ahí que lo considerasen el destinatario ideal. En la carta los niños le explican que Vigo es una ciudad industrial parecida a Auckland y que este mensaje no es para hacerle llorar, sino para transmitirle que él los empuja a seguir luchando para poder jugar al rugbi. «Te saludamos, Jonah, con la ilusión de ser, algún día, tan fuertes como tú. De cuerpo y de cabeza».

El ex miembro de los kiwis, otro sobrenombre de la selección de Nueva Zelanda, creció en un barrio muy peligroso de la capital neozelandesa, en el que su hermano perdió la vida decapitado por una banda. Ha llevado una vida tumultuosa, y ya va camino de su cuarto matrimonio, pero eso no le ha impedido ingresar en el 2007 en el Salón de la Fama del Rugbi, crear su propio videojuego, y hasta tener una réplica de su figura en el museo de cera de Londres, en cuya entrada se puede ver también la silueta de su gigantesca mano.

Esa mano tan enorme es la que los niños del equipo vigués quieren tocar para evitar la desaparición del club gallego con mayor potencial en la actualidad. Dentro de dos semanas el equipo sénior se jugará el ascenso, por primera vez, a la élite nacional.

Desde aquí podéis seguir el recorrido de la botella.



1 comentario:

  1. Me parece un idea buenísma...ánimo¡¡¡¡

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